martes, 5 de mayo de 2015

Un carguero espacial ruso pierde el control y cae hacia la Tierra

Los operadores de vuelo rusos perdieron el control del Progress, un carguero espacial sin tripulación que iba a abastecer la Estación Espacial Internacional (ISS), y que ahora caerá a la Tierra, indicó este miércoles un responsable ruso. "Ha empezado a caer", dijo a la AFP este responsable que no quiso identificarse. Según este, los controladores de vuelo rusos intentarán ahora restablecer dos veces la conexión con el carguero aunque con pocas probabilidades de éxito. "Es imposible saber cuándo caerá exactamente a la Tierra, depende de mucho factores. Pero la caída se producirá en condiciones incontrolables", aseguró. El Progress M-27M transporta material científico y productos de primera necesidad, como agua y comida, pero su pérdida no supondrá un problema para los seis astronautas que están en la ISS y que disponen de varios meses de reserva. El martes, poco después del lanzamiento del carguero dentro de un cohete portador Soyuz desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán), los operadores rusos tuvieron problemas de transmisión y decidieron cambiar el plan de vuelo. Sin embargo las autoridades aseguraron que el Progress cumpliría su cometido y se amarraría el 30 de abril a la ISS, un poco más tarde del vuelo inicialmente previsto de sólo seis horas. La Nasa confirmó por su parte que el carguero "no transporta ningún suministro esencial para el funcionamiento de la parte estadounidense de la ISS". "Los segmentos rusos y estadounidenses de la Estación continúan funcionando normalmente y tienen reservas suficientes para mucho más tarde que junio, cuando llegará el próximo carguero", indicó el martes la agencia espacial estadounidense, en referencia al Dragon. Este carguero, fabricado por la compañía estadounidense SpaceX, tiene previsto su lanzamiento a partir del 19 enero desde Cabo Cañaveral, en Florida. La nave transportará 2,2 toneladas de material científico y provisiones. Además de material, el Progress también lleva una réplica de la bandera soviética que el Ejército Rojo izó en Berlín en 1945 y que iba a servir a los astronautas rusos de la ISS para conmemorar el 9 de mayo, que marca la victoria aliada contra los nazis en la II Guerra Mundial. Cada año, tres o cuatro cargueros Progress salen hacia la ISS para llevar material. Tras su misión caen y se queman en la atmósfera, por encima del océano Pacífico. En 2011, un cohete portador Soyuz que llevaba un carguero similar se estrelló poco después del despegue en la región de Altái, en Asia Central.

El arma invisible contra el cáncer, a prueba

La inmunoterapia fue considerada como el avance científico más importante del 2013. Tras varios meses de ensayos clínicos, esta innovadora técnica contra el cáncer mostraba sus beneficios en el tratamiento del melanoma metastásico y de algunos tumores de pulmón y riñón. La idea es tan simple como potente: atacar a las células cancerosas utilizando el propio sistema inmune del paciente. ciencia en 2015 En 1890, el cirujano William Coley estudiaba los beneficios de usar nuestras propias defensas como arma contra el cáncer. A pesar de que su idea se abandonó durante décadas, debido principalmente a la eficacia de la quimioterapia y la radioterapia, en los últimos meses ha vuelto a resurgir con fuerza. 2015 será un año clave para comprobar su éxito. Los ensayos clínicos más recientes en cáncer de cérvix y de vejiga anticipan resultados positivos.

Curiosity halla evidencias de agua líquida en Marte

GaleríaMarte, el planeta rojo Desde que el rover Curiosity de la NASA llegó a la superficie del planeta Marte en agosto de 2012 ha estado enviando una gran cantidad de datos que nos han demostrado, entre otras cosas, la presencia de nitrógeno fijado en sedimentos (un elemento esencial para la existencia de vida tal y como la conocemos). Ahora, un equipo de científicos liderados por el español Javier Martín-Torres del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra, acaba de demostrar que el agua líquida (salada) puede seguir existiendo en el planeta rojo. El trabajo ha sido publicado en la revista Nature Geoscience. El estudio, basado en los datos de la estación ambiental REMS, muestra que las condiciones ambientales medidas en el cráter Gale son favorables para la formación de agua líquida transitoria en forma de salmueras (agua salada), especialmente en los primeros 5 centímetros del suelo y, sobre todo, durante las noches del invierno en Marte. Este fenómeno es posible gracias a los percloratos, unas sales que se encuentran por toda la superficie marciana y que absorben el vapor de agua ambiental para formar salmueras o soluciones salinas acuosas (delicuescencia). Curiosity ha conseguido registrar humedad relativa cerca de la superficie y revelar que el cráter Gale (que mide 154 kilómetros de diámetro) fue un lago hace entre 3,5 y 2,7 mil millones de años y que produce un ciclo diario de intercambio de agua entre la atmósfera y el suelo, condiciones que hacen posible la formación de este agua líquida salada. “MSL –la misión de la que forma parte Curiosity– no está diseñada para la detección directa de salmueras líquidas, como tampoco lo está para detectar la vida, sino para evaluar las condiciones de habitabilidad. La transición de las sales del suelo desde los estados hidratados o congeladas hacia pequeñas gotas de líquido sólo podría medirse directamente por los cambios de conductividad eléctrica o cambios colorimétricos de esas gotitas saladas dentro del suelo. Este tipo de ciencia de contacto requiere una sonda de subsuelo y unos instrumentos que no tiene la plataforma de MSL”, explica Martín-Torres. Otra de las pruebas que podría justificar la presencia de estas salmueras es que las ruedas del rover están sufriendo un rápido deterioro, precisamente por estar en contacto diario con las soluciones corrosivas de percloratos en agua desde que aterrizara en el planeta rojo.

| Descifrado el misterio de las dunas de Titán

Inicio| Ciencia | Un equipo de científicos de la Universidad de Washington (EE.UU.) ha resuelto el misterio que rodeaba a las dunas de la mayor luna de Saturno, Titán, dentro de su densa y brumosa atmósfera. El hecho de que las dunas de arena apuntasen en la dirección opuesta a las corrientes de aire que circulaban justo encima de ellas era una incógnita a la que no sabíamos dar respuesta. Hasta ahora. Según las simulaciones climáticas realizadas por los expertos, los vientos de Titán soplan en dirección oeste, sin embargo, las dunas, que alcanzan incluso centenares de metros de altura y muchos kilómetros de largo, apuntan hacia el este. ¿Por qué motivo? Las conclusiones del estudio, que ha sido publicado en la revista Nature Geoscience, revelan que el comportamiento de las dunas se debe a una rara clase de tormentas de metano, esto es, la responsable es la propia atmósfera de Titán. Para llegar a esta certeza, los científicos, dirigidos por el astrónomo Benjamin Charnay, utilizaron varios modelos informáticos que mostraron que una extraña clase de tormentas de metano, que ocurren cada quince años aproximadamente, es la que provoca violentas ráfagas de viento en dirección este. Al ser estas ráfagas de viento mucho más potentes que los vientos de la superficie (calculan que alcanzan velocidades de hasta 10 metros por segundo), las dunas acaban mostrando su forma en dirección contraria a la que tendrían de forma natural. “Estas ráfagas hacia el este son muy rápidas y controlan el transporte de arena, y justifican por lo tanto el hecho de que las dunas apunten en su misma dirección”, explica Charnay, líder del estudio. Titán es uno de los lugares más parecidos a la Tierra de todo el Sistema Solar y gracias a la sonda Cassini obtenemos datos útiles que habitualmente aportan nuevos misterios por resolver. La misión Cassini finalizará en 2017, por lo que será necesario enviar otras misiones para confirmar esta reciente hipótesis sobre la mayor luna de Saturno. “Quedan aún un montón de misterios en Titán. Por ejemplo, aún no sabemos cómo pudo formarse una atmósfera de nitrógeno tan densa. Y tampoco podemos excluir totalmente la posibilidad de que haya vida allí, quizá en los mares y lagos de metano de la superficie. Titán es un mundo fascinante y en plena evolución y que debe aún ser entendido por completo”, aclara Charnay.

La Vida pudo empezatr en el mar

La vida pudo empezar en el fondo del mar Tweet Galería¿Vida en Marte? Para ver todas las fotos haz click aquí [Vida en el fondo marino] Es una de las grandes preguntas de la ciencia: ¿cómo empezó la vida a partir de la materia inerte? ¿Qué encendió la chispa? Un equipo del University College London (UCL) apunta a las fuentes hidrotermales de los fondos marinos, fenómenos normalmente situados en zonas del planeta volcánicamente activas. Según su estudio, publicado en Chemical Communications, compuestos muy elementales de la química orgánica, como el metanol y el ácido fórmico, se pueden formar de modo natural en esas fumarolas a partir del CO2 disuelto en el agua. Lo explica Nora de Leeuw, directora del equipo: “nuestra investigación prueba que las fuentes hidrotermales poseen las propiedades químicas necesarias para que las moléculas orgánicas procedentes del CO2 se recombinen y formen las moléculas asociadas a los organismos vivos”. El agua caliente y turbulenta de las fumarolas aportarían la energía necesaria en el proceso. Los químicos simularon las condiciones de estos peculiares ecosistemas con experimentos de laboratorio y modelos informáticos procesados en los superordenadores británicos Legion y HECToR. Así pudieron recrear qué ocurría cuando interactuaban la grieguita (mineral formado principalmente por sulfuro de hierro y que es abundante en la superficie de las fumarolas) con el CO2 en el agua oceánica caliente y ligeramente alcalina. La formación de sustancias orgánicas simples en esas fábricas submarinas habrían dado paso a compuestos más sofisticados capaces de autorreplicarse, el primer paso hacia la vida terrestre.

Asi Funciona el Placere y el Dolor en el Cerebro

Inicio| Ciencia | Así funcionan el placer y el dolor en el cerebro Todos Artículos PYR Fotos Glosario Vídeos Así funcionan el placer y el dolor en el cerebro Tweet GaleríaCuriosidades sobre el cerebro humano Para ver todas las fotos haz click aquí [cerebro-placer-dolor] Los trastornos como la ansiedad, la depresión o la adicción a las drogas podrían tener su origen en el delicado vínculo que une las experiencias dolorosas con las positivas. Así, los circuitos cerebrales que gestionan los sucesos tanto de uno como de otro lado pueden anularse entre sí, estando las experiencias positivas y negativas conectadas. Su desequilibrio es el que provocaría este tipo de trastornos. Es una de las conclusiones del último estudio llevado a cabo por un equipo de neurocientíficos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y que recoge la revista Nature. Para arrojar luz sobre este asunto, los expertos analizaron en directo a través de la avanzada técnica de neuroimagen llamada optogenética (que permite activar o desactivar una zona del cerebro con luz), el cerebro de ratones que experimentaban placer o dolor (mediante golosinas o descargas eléctricas). Los resultados revelaron que los circuitos que controlan ambas experiencias están conectados y que además son capaces de anularse unos a otros. Esto es, los sucesos negativos o dolorosos no solo se presentan como algo negativo ante nuestro cerebro sino que debilitan la capacidad del lado opuesto: a nuestro cerebro le cuesta más procesar sensaciones positivas tras una experiencia negativa y viceversa. Este trabajo desvela que tanto la amígdala basolateral (asociada al dolor y al miedo) como el núcleo accumbens (asociado a los sentimientos de placer y recompensa) están interconectados y compenetrados como si fueran un péndulo. “Nuestro trabajo muestra que hay una interacción entre la valencia positiva y negativa [de las sensaciones] y creemos que por eso es relevante para el estudio psiquiátrico. El estrés crónico y la ansiedad grave pueden conducir a la depresión, que puede estar relacionada con la supresión de los circuitos de recompensa debido a que los circuitos del dolor o el miedo están hiperactivos”, explica Kay Tye, líder del estudio. ¿Podremos aprender a reconectar este cableado cerebral para curar estos trastornos? AS